La actuación ética no encuentra su justificación en el resultado, sino en sí misma. Lo correcto debe hacerse aunque sepamos que nada cambiará.

Los héroes son los que se proponen luchas imposibles. Las luchas sociales no pueden abordarse con lógica de tendero: midiendo el beneficio.

El procurador Domínguez Brito, cuando habló del valor de recurrir el fallo favorable a Félix Bautista, se preguntó: ¿y para qué? ¿de qué valdría eso? Los dominicanos comprometidos con la lucha en contra de la impunidad y la corrupción respondemos: de mucho magistrado.

Si se repite el bochornoso fallo caería la máscara de la mentira.