La única operación matemática de interés para la actividad política es la suma. La adición fortalece. Las coaliciones ganadoras son aquellas capaces de mantener a los aliados de siempre y procurar los aliados de circunstancias.

En el caso del Bloque Progresista hemos visto el extraño comportamiento de sumar ajenos, mientras se pierden los propios. El esfuerzo de conseguir al PRD terminó por ser contraproducente.

El saldo será, en el mejor de los casos, neutro y, en el peor, negativo. La sustracción y la división harán que el baile de mayo sea muy pegado. Recuerden que la sangría nunca salvó ningún paciente.