Dijo Pedro Mir: hay un país en el mundo... pateado como una adolescente en las caderas.

La capacidad de asombro no alcanza para producir el lógico gesto de sorpresa ante el hecho de que dos pilotos franceses fueran sacados de su arresto domiciliario, por antiguos compañeros de armas, y llevados hasta un barco que los conduciría a una antigua colonia francesa.

La soberanía violada y los organismos de inteligencia en Belén con los pastores. ¿País? No, paisaje. Lo peor es que ahora todos en el Gobierno ponen cara de “yo no fui”.

Los demás, como siempre, nos tragamos el cuento.  

Conversemos por @HomeroFigueroaG