Lo dice Almeyda: la falla de la relección está en la traumática situación interna del PLD forzada por el presidente Medina.

Nadie escucha.

El goteo de militancia que presagia la posible hemorragia es advertencia más elocuente que las palabras. El partido morado, en un hecho inédito para cualquier organización en el poder, está perdiendo gente.

Los esfuerzos se hacen para conservar extraños, mientras se ignora a los propios. La certeza de la infalibilidad a menudo causa la falibilidad. En jerga de campaña: el triunfalismo produce derrotas. La unidad de los morados pende de un hilo.

Si halan más, se parte.

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