La avaricia rompe el saco, advierte la sabiduría popular. El poder, que es la mayor expresión de riqueza, no escapa a las consecuencias de esta sentencia.

Las organizaciones o personas no deben tratar de acumular más poder del que se puede manejar sin riesgo.

Los antiguos tenían una diosa, Némesis, que cuidaba el equilibrio de la vida, evitando que los humanos fueran demasiado afortunados. Castigaba la desmesura arruinando a los ambiciosos.

En el proceso eleccionario que se avecina el PLD debe cuidar los deseos desbordados. Sus primarias fueron una advertencia.

Deben limitar la ambición, para no romper el saco partidario.