Nada triunfa tanto como el éxito, decía Oscar Wilde. La frase resume el orgullo patrio que rodeará el regreso de Luis Pie.

La bandera que puso en alto ahora lo recibirá hasta su hogar. Este tercer lugar olímpico lo colocó en el primer lugar de los corazones de sus compatriotas.

Los días en los que no le reconocieron su dominicanidad quedarán lejos. El pie que pisó el podio otorgó carta de ciudadanía al Pie de sus ancestros.

La pelea contra la exclusión le supo a cobre. El bronce ganado vale oro. Hagamos justicia, antes del triunfo, a los Pie ignorados.

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