La fama proverbial del mango banilejo lo hacen la metáfora perfecta en los labios de un habitante de Peravia.

El senador Wilton Guerrero habló de mangos podridos en el gabinete de su Gobierno. La solución que propone es extrema: cortar la mata completa.

La opción tan radical indica que la podredumbre no se manifiesta en mangos aislados, sino que está presente en la generalidad de los frutos. Juicio moral tan absoluto hace suponer motivaciones políticas más que éticas.

Los mangos deben gotear para que otros nuevos crezcan. De eso se trata: lucha de mangos. Los mangos de Fernández contra los de Medina.

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