A Temis, diosa de la justicia, también se le llamaba la “de las preciosas mejillas”, porque eran blancas como nácar. Las mejillas blancas eran símbolo de incapacidad para la cólera.

La cólera sube los colores, enrojece mejillas. La justicia es poder fundado en la razón. El juez, con ánimo imperturbable, escucha argumentos y contrargumentos, para decidir.

La balanza judicial debe asirse con el templado pulso del carácter.

La carta en la que la jueza Mirian Germán reclama al magistrado Frank Soto por su comportamiento áspero y dispuesto a la ira muestra un defecto preocupante.

Necesitamos jueces con ánimo y mejillas blancas.

 Conversemos por @HomeroFigueroaG