Morfeo era el dios antiguo de los sueños.

Él se encargaba de dormir a los humanos para distraerlos de las maquinaciones de los dioses. Las maquinaciones actuales son humanas.

La sociedad dominicana, por mucho tiempo, permaneció dormida. Ese sueño permitió que se extendiera, hasta hacer metástasis por todo su cuerpo, el cáncer de la corrupción y la impunidad.

Ahora una parte de la sociedad, sobre todo las capas medias profesionales, está despertando. Las voces que claman por justicia comienzan a agruparse para la batalla por la regeneración moral de la vida pública.

Los gobernados piden cuentas. Los gobernantes deben rendirlas.

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