Esta columna reflejará el rostro de la Nación; en cada entrega leeremos cómo nos vemos.Éste no será un espejo de circo, que deforma lo bien compuesto.

Aquí, si algo o alguien se muestra mal encarado, culpa del modelo será y no del cristal. No hay espejo que mienta; ninguno quita ni agrega nada. No se refleja un ángel donde se mira el mal.

Este espejo de papel, a veces a gusto y otras a disgusto, una buena o mala cara presentará, pero siempre con honestidad; porque la mentira nunca es justa, aun cuando por hacer el bien se oculte la verdad. 

@HomeroFigueroaG