Mariano Germán, presidente de la Suprema Corte de Justicia, confirmó que la propia magistrada Awilda Reyes le confesó que había tomado muchas decisiones a cambio de dinero y por órdenes superiores.

Lo del dinero no sorprende a nadie, porque los mercaderes andan también por el templo de la justicia.

Lo que sí llama la atención es que los jueces tengan un superior, al parecer, con más influencia que los propios miembros de la SCJ.

El propio Germán indicó que ninguno de ellos ordena nada a ningún juez.

La pregunta que todos nos hacemos no es ociosa: ¿Quién es el superior?