La reticencia del CNE tuvo que ceder ante la firme defensa del pueblo venezolano del voto favorable a la oposición.

Los esfuerzos para el fraude en esta ocasión no fueron suficientes para neutralizar una ventaja de más de dos millones de votos.

La responsable actitud de las Fuerzas Armadas de Venezuela y la activa utilización de las redes sociales frustraron la activación de un plan B que pretendía torcer la voluntad popular.

Los 112 diputados otorgan una mayoría clara.

El Congreso podrá desempeñar su papel de contrapeso para devolver a ese sufrido país a la senda de una verdadera democracia.