Parece que ahora estamos en la tierra del “nunca antes”. La inclinación hiperbólica la inauguró Danilo Medina situando en lo más alto del ranking de la honestidad a su Gobierno.

Le siguió el vocero Marchena con una evaluación más modesta, a modo de corrección, al colocarlo  en segundo lugar detrás del de Don Juan.

Ahora le tocó el turno a la titular de la PEPCA, Laura Guerrero, que afirmó: “Nunca antes se había perseguido la corrupción de funcionarios activos en sus cargos”.

Imagino que los tribunales están atosigados con los casos de corrupción y las cárceles atiborradas de funcionarios condenados.