La justicia solo existe donde se respetan leyes.

La anomia, la ruptura o el desconocimiento de las normas que garantizan la convivencia, conduce a la primacía de la fuerza. Las relaciones sociales entre individuos o instituciones se convierten en pulso constante.

El vencedor siempre será el que posea mayor acumulación de poder político, económico o social.

El conflicto entre la fiscal y el agente de AMET es un ejemplo típico de relación anómica.

La fiscal actuó con incorreción. El agente no supo manejar la corrección.

La justicia penalizó excesivamente al agente, mientras ignora la transgresión de la fiscal. Todos equivocados.

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