El emprendedor ideal es aquel que lleva mezclados en el alma a un Quijote y a un Sancho. El sueño y el sentido común cabalgando por la llanura de la realidad.

La capacidad de soñar nos permite imaginar las cosas que no son y pueden ser. El sentido común esculpe lo imaginado en la realidad.

Esta dualidad del loco y el muy cuerdo es la que sacude al mundo. El caballero andante no ve ningún peligro. El escudero anticipa todos los peligros.

Esta danza creativa entre la audacia y la timidez construye los proyectos duraderos. Metro fue soñado con espíritu de caballería andante y se está realizando con la fortaleza del escudero.

Un año y contando.

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