Hace unas semanas fue establecida una plataforma digital con el objetivo de dar a conocer la cultura dominicana facilitando acceso a contenido dominicano a través del internet (https://www.pelidom.com/). La idea de dar a conocer la identidad cultural dominicana al mundo merece el apoyo de todos los dominicanos, pero al meditar sobre esta idea surgen un par de interesantes preguntas ¿Qué es la cultura dominicana? Y ¿Qué puede hacerse para fortalecerla y promoverla?

La Constitución Dominicana establece el derecho a participar y actuar con libertad y sin censura en la vida cultural de la nación, y el deber de desarrollar y difundir la cultura dominicana. La Ley de Cultura (Ley 41-00) define cultura como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a los grupos humanos y que comprenden, además de las artes y las letras, modos de vida y de convivencia, derechos humanos, sistemas de valores y símbolos, tradiciones y creencias, asumidos por la conciencia colectiva como propios.

Un interesante rasgo de la Cultura Dominicana es la capacidad de adaptación. Es muy común escuchar, a veces con sentido del humor, que el dominicano le “busca la vuelta” a cualquier situación. Esa misma capacidad de adaptación que nos caracteriza, a veces diluye nuestra identidad cultural. Integramos rasgos culturales extranjeros y desechamos, a menudo con desdén, los rasgos distintivos de nuestra identidad. Damos gran valor a los artículos de consumo, modas, música, baile, comida, libros, cine, pintura, artesanía e incluso idiomas extranjeros sobre los nuestros.

Para fortalecer y promover la Cultura Dominicana es necesario reconocer el valor de la misma. Desde el punto de vista de legislación, hay cuatro leyes dominicanas dirigidas al enriquecimiento y preservación de la cultura dominicana, la Ley 41-00 de Cultura, que establece el Ministerio de Cultura, la Ley 65-00 sobre Derecho de Autor, la Ley 502-08 del Libro y Bibliotecas y La ley 108-10 de Fomento Cinematográfico. De estas leyes, las primeras tres proveen un importante y necesario marco legal para proteger la cultura y su expresión, pero sólo la última provee un incentivo real para promoverla.

Aquellos empresarios que tengan un especial interés por la promoción de la Cultura Dominicana, pueden encontrar en la Ley de Fomento Cinematográfico un vehículo legal que les permita dirigir fondos hacia la promoción cultural y obtener beneficios fiscales.  

El cine tiene la bondad que puede abarcar infinidad de temas y conjugar en un solo producto: costumbres, lugares, emociones, música, pinturas, artesanías, comidas, en fin, todo lo que pueda traducirse en un audiovisual.  Recientemente, un ejercicio de lo anterior lo es Camino a Higüey, un documental que saldrá a cines el próximo mes de septiembre, que dará a conocer al mundo una parte de las tradiciones de nuestro pueblo.