Análisis

¿Cree que es ético que una niña modele?

No creo que sea una cuestión de ética que los contraten, es más bien una responsabilidad moral de los padres. Los niños han trabajado en el cine (desde Shirley Temple hasta Macaulay Culkin), en la televisión (las Gemelas Olsen, ahora poderosas diseñadoras).

Los niños modelan para marcas infantiles, compiten en  “talent shows” en los que bailan y cantan demostrando tener un talento impresionante y qué decir de los “Beauty Pageants” tan bien descritos en la película “Little Miss Sunshine”.

Recuerdo haber visto un concurso de niñas de tres a cinco años, disfrazadas y era patético e indignante, porque la ambición de los padres era obvia. Desafortunadamente, esto se presta para posible explotación infantil, ya que no todos aspiran a ser estrellas.

¿Venía desde antes el fenómeno de niñas modelos como Kristina Pimenova?

Siempre ha habido niños modelos, pero no los convertían en “superstars”; salían en fotos, hacían pasarelas y luego seguían con sus vidas. Hoy los medios tantos reales como virtuales los convierten en “influencers” porque promueven el consumo de la moda del momento.

Pimenova es una niña hermosa, al parecer bastante bien cuidada por su mamá, pero tan esclava de su actividad como lo han sido y lo son las niñas gimnastas rusas. Que quién sabe dónde están ahora después de sus 15 minutos de fama.

Cabe preguntarse qué siente Pimenova cuando dicen que es la niña mas hermosa del mundo, ¿tendrá la madurez emocional para manejar la adulación que marea hasta los adultos? Pero el problema no es ella, el problema son las demás niñas que quieren ser como ella, si para quienes solo importa ser bonita y que les compren cosas “como las de la foto”.

¿Por qué a Carine Roithfeld sí la apartaron de su puesto, pero ahora vemos a la hija de Cindy Crawford modelando como si nada?

Las fotos de las niñas en el Vogue de diciembre del 2011, el último de Rothfield, tienen connotaciones de seducción con poses insinuantes y decadentes inadecuadas para una niña y ejemplifican lo que se puede hacer con niñas que aún no llegan a la pubertad.

Un deleite para pedofílicos. Lo de la hija de Cindy Crawford es distinto, ya tiene 14 años y  ha vivido la fama de su madre, quien seguramente se convertirá en su manager y la tendrá controlada.

¿Por qué a las pequeñas “pageants” estadounidenses las critican y los niños son “chic”  y aceptados, como Alonso Mateo?

Son dos cosas diferentes: los “pageants” son grotescos y cursis, igual que los “pageants” adultos y las farsas de las Misses. Y el niño Mateo es un modelito producido, según su mamá por su propio gusto, que de entrada parece encantador, pero en realidad es igual de insoportable que un adulto “poser”.

Además, con la velocidad de las redes, pronto surgirán 1,000 más como él. ¿Cómo se sentirá Mateo después de su breve fama?