La muerte violenta del regidor Catalino Sánchez plantea el problema legal de quién lo sustituirá.

La ley contempla la elección de suplentes de regidores para su sustitución cuando se produzca su falta definitiva, por tanto esto no debería ser tema de discusión. Sin embargo, el caso de Catalino Sánchez nos trae la particular situación de que su suplente está siendo investigado como cómplice en el hecho de sangre.

La ley 176-07 Sobre Distrito Nacional y los Municipios en su artículo 33 plantea una solución para cuando no haya suplente. La sustitución, en este último caso, recae en el candidato siguiente en la lista propuesta por el partido del regidor faltante, posterior al último electo.  En el caso que nos ocupa, existe un suplente, aunque preso y acusado, pero suplente al fin. Se trata del señor Rafael Lara quien mantiene vigente todos los derechos de ciudadanía que le confieren los artículos 21y 22 de la Constitución dominicana.

 Por otra parte, el artículo 24 indica que los derechos de ciudadanía quedan suspendidos,  entre otras causas, por “condenación irrevocable a pena criminal hasta el término de la misma”. En el caso de Lara no se ha producido condena alguna, se trata de un preso preventivo, por tanto, subsisten sus derechos.

El Concejo de Regidores, en aplicación del artículo 36 puede llamar al candidato posterior al último de los elegidos en la circunscripción correspondiente y designarlo (a) suplente hasta tanto el “suplente titular” esté en condiciones de ocupar su función.

De este caso se desprende que el régimen de sustitucion de los regidores debe ser revisado, puesto que el hecho de que el acusado de ser autor material del crimen sea un hermano del suplente es un dato preocupante, aun cuando resulte descargado. La simple posibilidad de que una trama como esta termine siendo cierta debe hacernos aceptar la dura realidad de que esta sociedad ha sido tomada por el crimen y debemos actuar legalmente en función de esa realidad.