El primero de octubre inicia el mes de sensibilización contra el cáncer de mama.  El aporte que los medios de comunicación podemos hacer para despertar la conciencia ciudadana es enorme. Los conocimientos de la ciencia médica sobre el cáncer actualmente son insuficientes; así que la detección temprana es de vida o muerte. 

La población femenina está compuesta por cinco millones trecientas mil mujeres, aproximadamente. Ellas representan el 49.8% de la población total del país. Las estadísticas indican que una de cada ocho de estas mujeres podría desarrollar la enfermedad.

El segmento etario de mayor prevalencia se encuentra en el rango entre treinta  y cincuenta años. Un veinte por ciento de la población femenina –por lo menos un millón– está en este rango de edades, lo que significa que tenemos ciento veinte mil mujeres en riesgo de padecer esta afección.  

El Instituto Oncológico Heriberto Pieter posee las únicas estadísticas confiables a través de su Servicio de Mamas. La labor que desempeña esta institución es encomiable, pero insuficiente. Los recursos humanos, financieros y de infraestructura solo le alcanzan para atender a una proporción mínima de las mujeres en riesgo. 

No contamos con un programa nacional de atención integral con semejante cobertura. El país requiere la planificación, organización, ejecución y supervisión de un plan de este tipo para lograr la mitigación de la tercera causa de muerte de las mujeres. Este plan debe contar con los cuatro componentes recomendados por la OMS: prevención, detección temprana, tratamiento y cuidados paliativos.

Los programas preventivos deben ocuparse en realizar campañas mediáticas y visitas domiciliarias para elevar el nivel de conocimiento de la población sobre la enfermedad. La detección temprana a través de las pesquisas o las mastografías procurará descubrir a tiempo la dolencia.

El tratamiento debe garantizar todo lo necesario para tratar de conservarles la vida a los pacientes o mantener la calidad de esta por el mayor tiempo posible. El cuidado paliativo satisface todas las necesidades de apoyo psicosocial al paciente y sus familias.

Esperamos que este mes de sensibilización logre, en primer lugar, sensibilizar a las autoridades responsables para que, a partir de ahora, este problema no solo sea recordado en el mes de octubre, sino que sea parte prioritaria de los servicios de salud para la mujer dominicana.