La política electoral no puede condicionar la defensa del agua. La pérdida o ganancia de votos no debe marcar los tiempos para enfrentar la grave situación de Constanza

Las autoridades gubernamentales están dando la impresión de querer postergar cualquier actuación hasta después de las elecciones.

En la reunión para socializar el cronograma de acciones presentó fechas para las visitas de campo al área afectada impropias para la situación de emergencia.

La denuncia sobre la depredación en Constanza, Tireo y Valle Nuevo tiene meses. El Ministerio de Medio ambiente tiene pleno conocimiento de lo acontecido.

La planificación excesivamente formal de las acciones de intervención para remediar los excesos que la negligencia pública permitió puede ser una táctica evasiva.

Las intervenciones ilegales en las zonas altas de importancia estratégica son acciones de personas con recursos e influencia.

La inversión que representa la perforación de un pozo tubular, la tala de las áreas boscosas no puede ser realizada por humildes campesinos.

Los comentarios en la zona dan cuenta de la participación de personas de autoridad por su vinculación política o detentadoras de algún rango militar o policial.

La influencia política o la importancia social funciona como una patente de corso para realizar cualquier negocio sin importar lo nocivo que pueda resultar para la colectividad.

Nadie quiere llegar a pensar que las autoridades estén utilizando las discusiones para estructurar el Plan Estratégico para la Gestión Efectiva de los Recursos Naturales de Constanza para ganar el tiempo necesario para reducir el daño político colateral que las acciones de remedio puedan ocasionar.

El manejo en clave política de un tema tan sensitivo como el agua sería un acto de irresponsabilidad para las presentes y futuras generaciones.

La naturaleza nuestra fue bendecida con una gran cantidad de recursos, pero el descuido de todos permitió el abuso que nos coloca en una situación desesperada. Por favor, no jueguen al tiempo con el agua.