Vega es un golpe mortal a las posibilidades del PRD en esa provincia. El partido blanco perdió un peso pesado. La boleta del PRM ahora parece competitiva, porque la gente del partido del jacho las tiene Fausto y no Miguel Vargas. No hay plazo que no se cumpla y ya se cumplió el de las alianzas y está por cumplirse el de la inscripción de candidaturas.

Las presiones sobre la cabeza de Miguel Vargas son enormes, porque ya no puede seguir escondiendo los diez cheles que le tocaron en el acuerdo con los morados. La decisión de Fausto fue fácil. La alianza entre la estrella amarilla y el jacho no se inscribió para la Vega.

El voto sería dividido. La derrota segura. Así que lo lógico era reconciliarse con sus antiguos compañeros. Se dice que muchos otros harán la señal del pulgar en las próximas horas.

Inevitable
La expulsión de Marino Collante era inevitable. El hombre tenía firma en el Partido Reformista, pero está apoyando al candidato contrario al de su partido.La dirección de los rojos tenía que resolver el tema de la firma, ahora que se tendrá que manejar la millonaria asignación de la JCE.

La decisión no sorprende a nadie y mucho menos a Collante. Solo en esta selva política es posible conservar una militancia política contradiciendo la línea partidaria. Marino debió renunciar para evitar la verguenza.