Derroche
Las cabezas muchas y los sombreros pocos, dijo Medina cuando se trataba de repartir los cargos públicos. Lo que se tiene que repartir ahora son las posiciones electivas. Los pactos internos y externos aumentaron las cabezas, así que siguen faltando sombreros.  El Comité Político del PLD ratificó que los alcaldes con buen posicionamiento repetirán. Eso deja a muchos aspirantes sin aire electoral que respirar. Lo único que le queda es la resignación o la rebeldía. El camino que se tome dependerá de los temperamentos. Manuel Jiménez, por ejemplo, como cantautor de protesta ya tiró el Grito de Capotillo. No sabemos todavía si tendrá la intención de restaurar.

¿La exportaremos?

La corrupción, como los últimos hechos demuestran, es rampante. Aquí un escándalo tapa otro escándalo. El pueblo tiene sed de justicia, pero ningún juez le sirve el agua de la reparación. No tenemos sistema de consecuencias. El chinchorro judicial solo pesca tilapias de pocas libras. Los cachalotes se escapan impunes con el santo y las limosna. Como si lo de aquí no fuera suficiente, ahora nos dicen que un diplomático nuestro fue apresado por un lio de corrupción en la ONU. Pregunto: ¿Exportaremos la corrupción?