¡Coman papas!

La salidas repentistas de nuestros funcionarios nos colocan en situaciones incómodas, porque queremos tomarlos en serio y ellos no nos ayudan.

La incomodidad la produce el hecho de no saber si es en broma o en serio lo que dicen. El ministro de agricultura, Ángel Estévez, recomendó a los consumidores comer papas hasta que el plátano baje de precio. El ministro reduce el comer a pura necesidad.

La devoción particular que tiene el estómago criollo por el plátano no es algo de importancia. Lo que se necesita es otra cosa para llenar el estómago.

No faltará mucho para que nos manden de nuevo a matar mosquitos para acabar con el dengue.

¿Y la tolerancia?
El palacio nacional es la casa de Gobierno del pueblo dominicano.

No entendemos la costumbre de impedir que el pueblo dueño de esa casa pueda pararse civilizadamente a protestar sin que la policía moleste.

Ahora le tocó el turno a una mujer no vidente. Oficiales de la seguridad la obligaron a retirarse de una forma nada amable. Se gobierna para todos y siempre: felices o disgustados.

La democracia requiere tolerancia, sobre  todo, de los que gobiernan.