¿A quién le creo?

La desviación de la atención es una muy popular técnica de manipulación política. Si un tema es incómodo, para sacarlo del medio, debe colocarse otro de igual o mayor intensidad. No importa si es verdadero o falso. 

Lo que importa es que llame la atención. El tema de la OISOE incomoda al Gobierno.  La reacción molesta de Danilo Medina cuando se le tocó el tema en Tamboril es una muestra palpable.

La visita del titular de la inoperante Dirección de Ética Gubernamental a la PEPCA crea suspicacias. Sobre todo, por la diferencia de motivos dada por los dos funcionarios.

Bidó Medina dijo que llevó un expediente de corrupción por orden de Medina. Laura Guerrero, por su parte, afirmó que fue visita de cortesía. Los dos no parecen hablar de la misma reunión

¿A quién le creo?

El gato y el ratón

El PRSC y el PLD están jugando al gato y al ratón. El gato morado persigue al ratón rojo, pero no termina de comérselo. Se contenta con juguetear, correteándolo de conversación en conversación. Lo arrincona y lo lame.

El ratón sale limpio, pero sin acuerdo. Es la perversa costumbre de los felinos. A los gatos les gustan las presas vivas. El ratón rojo tiene tanto tiempo a su lado que parece no tener vida política.

Tal vez sea por eso que el gato morado lo zarandea de aquí para allá. El gato afirma y el ratón niega. Un juego que por repetido cansa. Lo únicos que se engañan son ellos dos. Pocos dudan que al final el ratón rojo termina en la boca morada.