Seguridad del Estado
Lo primero es que ningún ciudadano tiene que pedir permiso para manifestarse.

La Constitución otorga ese derecho. El trámite ante el Ministerio de Interior y Policía es un requisito informativo.

Las autoridades, para cuidar el normal desenvolvimiento de la ciudad y la propia manifestación, deben estar informadas.

Estamos o pretendemos estar en un Estado de derecho. Eso significa que el ejercicio de los mismos no depende del criterio de ningún funcionario.

Monchy dice que no se puede permitir una manifestación frente al Palacio Nacional, porque compromete la seguridad del Estado.

Una pregunta tonta: ¿cómo compromete la seguridad del Estado un grupo de personas con las manos agarradas?

Que hagan ruido
El peso no se puede estirar más. El alto costo de los alimentos lleva la inseguridad a la mesa de comedor.

El dominicano aguanta cualquier penuria, menos el hambre. La barriga debe estar llena para tener el corazón contento.

Las mujeres ya no aguantan la presión. Las cacerolas no tienen oficio. Permanecen vacías en las alacenas a la espera de viandas que nunca llegan.  Así que decidieron buscarle utilidad.

La Asociación de Comités de Amas de Casa decidió lanzarse a las calles.

Dirán ellas: si las cacerolas no cocinan, por lo menos, que hagan ruido.