La muerte llega dos veces
La muerte no avisó al regidor Renato Castillo Hernández.

El grupo de sicarios, supuestamente contratados por el alcalde de Bayaguana, Nelson Sosa Marte, lo asesinó con premeditación y alevosía.

La familia espera justicia, pero todo indica que parece difícil que la obtenga.

La viuda amenaza con inmolarse junto a sus hijos si no consigue una condena ejemplar en los tribunales.

Lo que ha conseguido hasta ahora es que la justicia le suelte al presunto autor intelectual.

Una y otra vez se pone de manifiesto que para los políticos, pequeños o grandes, no existe posiblidad de condena.

Ahora la muerte avisó. Evitemos que llegue dos veces a esa familia.  


La soga parte por lo más fino
El denunciante coronel Radhamés Santos Aquino está suspendido y preso, mientras se investiga el caso.

Su situación parece ahora peor que antes de la denuncia. Él se quejó en los medios de la supuesta persecución constante que le tenía el director regional de la institución en el Cibao, el general Eduardo Alberto Then.

El coronel no encontró quién le escriba en la policía, pero el general sí.

Nada más y nada menos que el mismo jefe de la “uniformada”. Defendió atacando. Dijo que el coronel Santos extorsionaba a los agentes.

Si era tan malo, ¿por qué no lo llevaron a la justicia?