Un misterio

La economía criolla, de acuerdo con las cifras oficiales, crece continuamente. Los anuncios que dan cuenta del movimiento anual del Producto Interno Bruto así lo atestiguan.

Los ciudadanos, aunque fruncen el ceño, no tienen más remedio que planificar con el indicador oficial. Pero todos sabemos que hay un indescifrable misterio en todo el tema.

El más revelador: el hecho de que cada año hay menos empleos que personas para ocuparlos.

En los últimos diez años la población adulta se incrementó en unos dos millones de personas y la economía creó menos de un millón de empleos.

Uno no puede evitar preguntarse: ¿Cómo es posible que con tanto autoempleo precario y personas desocupadas mostremos un dinamismo que rivaliza con China? No creo que haya experto capaz de explicar este misterio.

Lo cierto es que si en la próxima década no encontramos la manera de integrar a la producción una mayor cantidad de personas estaremos en grandes problemas. Por favor, resuelvan el misterio.

Nunca alcanzará

El ritual anual de la Federación de Profesores de la UASD es tan predecible como los merengues navideños del conjunto Quisqueya.

Los paros para negociar mejores condiciones de trabajo aparecen siempre en el momento en que las autoridades universitarias buscan los cuartos para el déficit. Por eso nunca alcanzará el dinero.