El problema Fello

El dolor de cabeza de todos los partidos, sin duda, es la selección de los candidatos. La oposición ha podido sortear la mayoría de los inconvenientes, pero todavía quedan retos por resolver. El PRM, por ejemplo, tiene el difícil expediente de Fello Suberví.

El viejo dirigente, como ninguno de los viejos, no quiere oír hablar de retiro. Eso de dejar espacio a las nuevas generaciones no es filosofía que practiquen. No saben de generosidad. Dicen que el desprendimiento o la misericordia es cosa de curas y no de políticos.

Lo cierto es que Fello se ha convertido en la piedra en el zapato del PRM del Distrito Nacional. Ahora su consiga es “Quiero ser Alcalde y voy a ser Alcalde”.

Loro viejo no aprende a hablar. Parece que todavía conserva las mañas del antiguo partido: competir a puro pleito y metiendo presión. Fello debe moderar esos ímpetus por su bien y el de su partido.

El hombre banana

Las aplazadas elecciones le han dado el tiempo necesario al desconocido Jovenel Moise para darse a conocer.

El joven empresario desarrolló su principal empresa de producción de bananos asociado al Estado. No hay duda que su amistad con Martelly le ayudó.

Los haitianos le llama en crèole el “Neg Bannann”, el hombre banano.

Esperemos que si pueden realizarse comicios limpios no salga electo, porque es seguro que nos podríamos resbalar con su cáscara.