El bueno, el malo y el feo

En la vida real todo es más confuso que en las películas. No es tan fácil establecer la diferencia entre la verdad y la mentira o entre los malos y los buenos.

La vida tiene los matices de la imperfección humana que el cine puede darse el lujo de eliminar. La serie sobre la justicia, en el mejor estilo televisivo, nos presenta una compleja trama donde es difícil identificar el papel moral de los actores principales y secundarios.

Lo único confirmado hasta ahora es que nuestra justicia es un verdadero desastre. Lo que todavía está por establecerse es sobre quién recae la culpa de que así sea.

Lo que llama la atención de todo el mundo es que hay algunos actores repetidos: abogados y políticos que tienen la mala fortuna de aparecer en todas las cosas retorcidas que saltan a la palestra.

Parecería que esta película no cuenta con buenos. Aquí todo el que aparece en este lío tiene algo de feo o de malo. ¡Dios nos ampare!

Sería justo

Los países de la OPEP no se pusieron de acuerdo en el tema de una reducción a la cuota actual de bombeo de petróleo. Lo cual era previsible, porque la estrategia de Arabia Saudita es mantener bajos precios para mantener o recuperar cota de mercado.

La idea es derrotar al competidor más peligroso: el petróleo de esquisto.

Una buena noticia. Esperamos que nuestro Gobierno se decida a transferir a los ciudadanos todos estos ahorros. Sería justo.