Al pueblo sí

Ahora se ve la importancia de un juicio. La honra sale fortalecida mucho más con un descargo justo que con un “no ha lugar”.

El espacio que deja un poder judicial dinfuncional es tomado por la sanción moral. Los pueblos, como la naturaleza, odian el vacío.

El tema de las diferentes imputaciones realizadas al senador por San Juan de la Maguna siempre dejan un vacío. El sentimiento de lo que pudo ser y no fue.

Los problemas de la justicia pusieron de manifiesto los resortes que se utilizan para conseguir impunidad. Un pueblo que no consigue sentencias, condena moralmente.

Al Ministro de Interior y Policía no le gusta la votación promovida por Transparencia Internacional. Pero por la cantidad de votos parece que al pueblo sí.

La mano buena

Como el refrán: perro huevero aunque le quemen el hocico. Mariano Germán vuelve a meter la mano en la candela, ahora por los jueces de la jurisdicción inmobiliaria.

Le pide a la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice, pruebas de las irregularidades.

Parece que no aprendió la lección con la vergüenza anterior.

Todo el mundo sabe que aquí la justicia inmobiliaria es un desorden. Las pruebas sobran. Los medios de comunicación por años han venido denunciando desafueros en esa materia.

La mejor respuesta de Mariano es coincidir con los acusadores y ponerse a limpiar la casa. Así salva la mano buena.