En los huesos

El cambio climático y los fenómenos que desencadena traen desquiciada a la naturaleza. La sequía que nos golpeó el año pasado amenaza con repetirse este año. Los ganaderos están preocupados por las pérdidas millonarias del año anterior.

Las autoridades, claro está, no pueden hacer que llueva, pero sí pueden planificar acciones para mitigar el efecto de la falta de agua.

La ganadería es actividad de miles de pequeños productores, así que se justifica cualquier esfuerzo para proteger el sector. El Gobierno debe actuar con anticipación en remediar para reducir la cantidad de lamentos. El ganado podría quedarse en los huesos si no hacemos algo con tiempo.

Mal momento

Las autoridades del Ministerio de Salud se muestran activas y abiertas. Las acciones anunciadas, si se ejecutan, deben producir una disminución de la propagación del zika. El problema de ahora es el de los médicos en huelga. La verdad es que no es el mejor momento para esta lucha.

Ningún plan podrá funcionar sin la cooperación de los galenos y la participación de los ciudadanos.

No es la primera vez que en medio de una amenaza a alguien se le ocurre la genial idea de protestar. Razones sobran, pero no es una buena coyuntura para dejar de trabajar.

El que sufre las consecuencias es el paciente. Hay que buscar otro método para llamar la atención de las autoridades.