Sin sobresaltos

Este 5 de enero comenzó el principio del fin del régimen autoritario disfrazado de revolución redentora instaurado por Hugo Chávez Frías y su delfín Nicolás Maduro.

El pueblo venezolano despertó del adormilamiento producido por la distribución irresponsable de la riqueza petrolera. La política de la dádiva sin miramientos nunca es sustentable.

La burbuja del bienestar sin producción se mantenía con los dólares de  los barriles sobrevaluados. La gran producción global de hidrocarburos pinchó la burbuja del socialismo del siglo XXI.

Ahora, con el maquillaje corrido, la revolución chavista muestra su verdadero rostro autoritario. Perdieron su activo fundamental, el conformismo de la mayoría del pueblo.

Lo único sensato que pueden hacer es tratar de producir una reconciliación para lograr un retorno a la normalidad democrática, sin sobresaltos.

Paz arriba

El presidente de la Cámara de Diputados, Abel Martínez, hizo un llamado a la unidad de todos los dominicanos. La razón invocada es el complejo año electoral que tenemos por delante.

El mensaje es oportuno y debe empezar por aplicarse en el propio Partido de la Liberación Dominicana.

El ejemplo es la mejor prédica. La muestra de malas artes puestas en práctica en las primarias mantienen preocupados a muchos. La gente se pregunta si así serán las elecciones. Paz arriba y abajo la imitan.