Madurez política

No siempre el viejo muestra más prudencia que el joven. El fin de semana nos brinda una muestra de dos maneras de concebir la política. La esperanza renace cuando vemos ejemplos como el del aspirante a senador Eduardo Sanz Lovatón, Yayo, que decidió declinar en favor de Alberto Atallah.

Este joven mostró una madurez pocas veces exhibida en nuestro escenario político. El contraste no puede ser mayor con el jurásico Suberví.

Fello está dispuesto a hundir la nave del PRM en el Distrito Nacional con tal de ser el candidato a alcalde. Las encuestas indican que está muy mal posicionado, pero no le importa. La dirección del partido eligió a otro, pero a él no le importa. Definitivamente que no siempre la mucha edad es garantía de madurez, ni la poca de lo contrario.

Rebeldía a la vista

Amable se decidió por el PLD. La semana que viene hará públicas las condiciones de su acuerdo. Nos imaginamos que implica la senaduría para él y la alcaldía para su hija. Las informaciones que se manejan es que lo que hace feliz a Amable no agrada mucho a la dirección local del partido morado.

El veterano político reformista se quedaría con todo y no dejaría nada para los demás. El viejo dicho que reza “de fuera vendrán y de tu casa te sacarán”describe la situación.

La rebeldía de los organismos del partido no se harán esperar mucho. No todo será aplausos.