La peor receta

Fello, ahora, se declara ciego, sordo y mudo. Lo cual es la peor receta para su enfermedad. En la dificultad política en que se encuentra necesita todos sus sentidos funcionando.

Sus ojos deben estar más abiertos que nunca, porque necesitan ver con claridad sus próximos pasos; debería escuchar mucho, sobre todo a sus viejos compañeros, para entrar en razón; y hablar hacia lo interno de su partido para recuperar la confianza perdida.

La terquedad no le llevará a ninguna parte. Si decide aislarse sin resolver la situación perderá el crédito político acumulado en tantos años de afanes. Fello debe saber que solo los tontos no rectifican. Una candidatura asaltada no le sirve de nada.

Aprovechar la baja del crudo

El petróleo está alcanzando mínimos históricos. El país respira aliviado por la noticia. Las presiones sobre nuestra economía bajan. Las obligatorias reducciones semanales al precio de los combustibles también aligeran la carga de los ciudadanos.

Pero debemos aprender del pasado. En épocas de vacas gordas hay que guardar para las vacas flacas. El barril del crudo no se quedará barato para siempre.

Los productores de esquisto tendrán que dejar de bombear porque no resisten esos precios. Cuando eso pase el barril volverá a subir.

Lo aconsejable es que hagamos compromisos a futuro. Así podemos garantizar la contentura por mucho más tiempo.