Entre Fello y Fellito

El tema de la candidatura a la alcaldía del Distrito Nacional ahora es un asunto de familia. La renuncia del aspirante Arsenio Borges a su diputación abre el camino a una posible solución. La cosa queda entre Fello y Fellito.

La discusión de la crisis partidaria pasa a dirimirse en la sala de la casa del patriarca. La salida parece conveniente para el PRM y la familia Suberví. Padre e hijo deben sentarse a discutir el tema. Ninguno de los dos debe perder de vista la realidad de que uno tiene más pasado que porvenir y el otro más porvenir que pasado.

La terquedad de Fello podría acabar con su carrera y, de paso, con la de Fellito. Todo el mundo sabe que llega un momento donde debemos ceder el testigo a los hijos. La manera de hacernos eternos en lo que sea es abriendo camino a los de nuestra propia sangre.

Hablar resuelve

La UASD se convirtió en un campo de batalla. El triángulo de intereses encontrados entre profesores, estudiantes y autoridades universitarias se complica tanto que podría tragarse el período educativo. El problema del conflicto es que hay buenas razones en los tres lados. No se puede culpar a ninguna de las partes.

El juego parece trancado, porque no hay solución fácil a la vista. La única lucecita que se ve al final del túnel es la esperanza de un diálogo pausado para discutir un plan de mejora integral de la universidad. Hablar es lo único que resuelve.