Vuelve  el cántaro...

Parece ser que la sentencia del Tribunal Constitucional, la ya famosa y controvertida 168-13, ha metido a República Dominicana en un lío internacional tan grande que no tiene forma de salir de él por más brazadas que lance. Ya sean discursos altisonantes, campañas de relaciones públicas o líneas de opinión lanzadas en medios de comunicación.

A juzgar por el informe de ayer de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos, a la comunidad internacional tampoco le convencen ni la Ley 169-14, de Naturalización para los afectados por ese histórico fallo, ni el Plan de Regularización de Inmigrantes Ilegales. Dice el refrán que tanto va el cántaro a la fuente, hasta que se rompe.

La CIDH insiste y vuelve a insistir; el Gobierno dominicano persiste en defenderse también con sus mismos argumentos. Ojalá una decisión supranacional sobre República Dominicana no termine afectando a quienes menos culpa tienen  en este gran círculo vicioso.

A las clases, por ahora...

Maestros y autoridades llamaron a clases en la UASD. Buena noticia para los cerca de 200 mil estudiantes de la academia estatal.

El susto está en que el acuerdo se supedita a que la Rectoría logre recursos del Gobierno para aplicar el aumento gradual de 40% a los salarios. Un poco de prudencia en este proceso no caería nada mal.