Mala noticia

Por donde quiera que se mire en América Latina el dominio de los intereses especiales es casi total en la política. Los intentos de moralizar la gestión pública emprendidos desde los gobiernos terminan siempre por ser saboteados.

La supuesta renuncia del ministro de Justicia brasileño, José Eduardo Cardozo, es una muestra de que el mal paga y gana por estos lares.

Este funcionario fue un ejemplo, desde ese ministerio, de lo que debe ser una lucha sin cuartel en contra de la impunidad y la corrupción.

Las investigaciones que emprendió respondiendo al rumor público llevaron a la destitución y posterior encarcelamiento de varios políticos de importancia de su propia organización política, el Partido de los Trabajadores.

La capitulación ante la jerarquía partidaria por parte de Dilma significa el fin de la política de limpieza que esperanzó a Brasil y a toda América. Mala noticia.

Reglas son reglas

La Junta Central Electoral parece que se pondrá los pantalones para hacer entrar en razón a los senadores en el tema de la prohibición de usar el “barrilito” mientras dure la campaña. La resistencia a esta decisión del órgano electoral es notoria.

Esa es la razón de la advertencia realizada por Roberto Rosario. Esperamos que sea acatada la decisión y se le evite al país un enojoso enfrentamiento institucional que no conduciría a nada positivo. Las reglas son las reglas.