Paradoja I

Las informaciones filtradas sobre algunos detalles de la investigación del asesinato de Mateo Aquino Febrillet reflejan muchas de nuestras grandes paradojas. Ahora resulta que el imputado era, nada más y nada menos, que asimilado de la Policía Nacional y además con una pistola cargada que era perteneciente a esa institución.

El arma estaba en sus manos desde el año 2006. Lo que significa que varios gobiernos pasaron y ninguno hizo la correción de tamaña anomalía. No debemos olvidar que por esos años Blas Peralta estuvo preso por el Plan Renove.

La pistola parece que continuó en su poder cumpliendo condena. El dinero y el poder compran cualquier cosa. La policía dice por enésima vez que revisará lo de las armas asignadas a civiles mediante el formulario veinticinco.

Paradoja II

La transcripción de la conversación entre el jefe sindical y el general retirado de la Policía Nacional engrifa los pelos.

La frialdad con la que el general retirado de la PN busca opciones para librar a su jefe de la responsabilidad de los hechos no parece cosa humana.

La de conciencia moral es notoria. Lo increíble es que ese oficial perteneció por muchos años al organismo responsable de perseguir y atrapar a todos los violadores de la ley.

Uno se pregunta: ¿Qué formación reciben nuestros policías para desarrollar esta mentalidad? ¡Vaya usted a saber! mentalidad?