Ojalá se cumpla

El presidente Danilo Medina instruyó a todos los funcionarios nombrados que aspiren a un cargo electivo a tomar una licencia mientras dure la campaña; además, se dispuso la congelación de la nómina pública.

El gesto se agradece, porque intenta corregir, por lo menos en el papel, un mal ancestral de nuestra cultura política. Todos los continuistas se aprovechan del poder presente para garantizar el poder futuro. La decisión de Medina, hasta donde alcanza la memoria, no tiene precedente.

Ningún gobierno, incluyendo los anteriores de su propio partido, se había atrevido a intentar semejante cosa. Los abultamientos de la nómina pública, a última hora, conseguían muchas veces la porción de votos necesarios para ganar. Ojalá que la medida pase del papel a la realidad.

Nuevo reto

El parque vehicular sigue creciendo, de acuerdo con las informaciones estadísticas publicadas. No puede ser de otro modo, porque la necesidad de transporte es muy grande.

Todavía queda mucho peatón, así que es de esperarse que el crecimiento siga por muchos años más. El problema de ese crecimiento, tan necesario como inevitable, es que nadie parece estar pensando en el impacto que tendrá en nuestras congestionadas vías tal volumen vehicular.

El caos de las calles también se incrementará. Las autoridades deben ir pensando cómo enfrentarán este nuevo reto.