Reacción

La delincuencia campa por sus fueros. El espacio público está completamente dominado por los antisociales. El monopolio de la fuerza pasó a manos de los criminales. La influencia de las drogas convierte un asalto común en un asesinato.

El que se resiste, y en ocasiones sin resistirse, termina con un tiro. Lo mejor es dejarse asaltar. La última víctima de esta ola incontenible de atracos es un miembro de la familia Ditrén.

El joven regresaba a su casa y fue sorprendido por maleantes que no dudaron en dispararle para lograr perpetrar el hecho. El caso muestra que nadie está seguro. ¿Cuántos muertos más se necesitan para que hagamos algo? Estamos desesperados. Esperamos reacción de las autoridades.

Goteando

Maduro está que gotea. La situación política y económica de Venezuela se hace insostenible. La decisión de reducir la jornada laboral es un golpe al aparato productivo.

El modelo de la dádiva agotó los recursos del país. No es posible continuar con el derroche iniciado por Chávez. Las encuestas dan cuenta de la pérdida de popularidad del régimen. La oposición está explorando las diferentes salidas institucionales.

El control del aparato judicial que tiene el partido gobernante le ha permitido bloquear todas las inciativas emprendidas hasta ahora.

La recolección de firmas para aprobar un referendum revocatorio al parecer fue todo un éxito, porque consiguieron el triple de las necesarias.