Interpretación torcida

La JCE sigue aferrada a interpretar discrecionalmente la normativa electoral. El interés modernizador se quiere llevar por delante la ley y la costumbre.

La decisión del pleno que mantiene como principal lo que debiera ser subsidiario enturbia más que aclara el ambiente electoral. Todos los partidos del sistema y organizaciones de la sociedad civil piden mantener el uso de la tecnología, pero después del conteo manual validado por los delegados.

La JCE violenta su propia legalidad al decidir que el conteo manual solo se haga al nivel presidencial y solo después de realizado el conteo automatizado.

Esto quiere decir que el organismo interpreta torcido lo que todo el mundo le está pidiendo derecho.

Déjà vu

La política criolla es tan repetitiva que casi todo lo que pasa repite lo ya vivido. El pragmatismo político prescribe que partidos y candidatos no se aparten de los que siempre funciona.

Lo que hizo ganar en el pasado puede hacer ganar en el presente. Los paseos en Metro, por ejemplo.

El presidente Fernández se paseó en el Metro en el momento más rentable electoralmente. Le dio buenos dividendos. Danilo Medina no ignora eso.

Así que se propone repetir la acción. A pocos días de las votaciones la Línea II será inaugurada con un paseo presidencial. Los que vean la escena quizá se confundan con la repetición.