Claridad

Contando la gente se entiende. Si la cuestión que mantiene los conflictos en los municipios y provincias que todavía se disputan el oficialismo y la oposición radica en la ligereza y en la inobservancia, si las pugnas surgen por los estrechos márgenes entre los dos más aventajados para una posición electiva -con discusión de votos nulos de por medio- la solución está clara: contar con el rigor y la precisión necesaria para que deje satisfechos a todos.

No está de más incorporar la figura del veedor que ahora propone el PRM, impugnante en la mayoría de los casos, porque así habrá una visión independiente cuando pudiera estar de por medio una interpretación interesada.

Prudencia

Tampoco está de más el llamado de Participación Ciudadana para que todos aquellos candidatos y partidos que exigen cuentas claras reclamen sus derechos con prudencia.

El llamado no sólo es pertinente, sino, además, justo. Justo, porque la mayoría de las veces, cuando hay agitación, cuando hay disturbios, cuando hay violencia, los heridos y los muertos son gente del pueblo, que no tienen los medios de defensa de quienes tienen sus grandes intereses puestos en la discusión.

Que se cuente todo cuanto sea necesario y que los involucrados en las disputas garanticen que sus seguidores no incitarán ni participarán en hechos de violencia. Contando la gente se entiende.