El maleficio

En la pelota se habla del maleficio del segundo año. Los novatos destacados que sorprenden a la liga con su desempeño excepcional se ven enfrentados a la dificultad de repetir la hazaña en la temporada siguiente. Lo mismo pasa por estas tierras con la política.

El segundo período presidencial es un verdadero desafío, porque la magia de lo nuevo se ha desvanecido. La cantidad de promesas incumplidas reduce el caudal de tolerancia para las nuevas. Para el presidente Medina este mandato será particularmente difícil, porque tiene escaso margen de maniobra.

La particular cultura política del PLD no le permite realizar grandes cambios ministeriales. El recurso de la rotación de figuras no será suficiente para levantar los ánimos. El único camino que tiene es hacer un gobierno de transformaciones reales y no cosméticas. Así podría salir bien librado del maleficio.

Muy mal

La casa del Tribunal Constitucional depende de la buena voluntad del Poder Ejecutivo. El pedido de Milton Ray Guevara no hacen lucir muy bien al TC. No se debe mendigar lo que debe conseguirse por derecho. En el presupuesto de este debió comtemplarse la partida necesaria para que esta obra fuera emprendida por el propio TC.

Por situaciones de este tipo se hace difícil creer en la independencia de la justicia. Aquí nada grande se puede hacer sin el concurso del Ejecutivo. Muy mal.