Todo el año

El cuarenta por ciento de las familias dominicanas tienen a una mujer como jefa del hogar. La responsabilidad de proveedoras las mantiene en labores productivas fuera del hogar, pero la mayoría sigue cumpliendo con abnegación admirable el rol de madres.

Las historias de éxito son incontables. Los jóvenes que salen adelante saliendo de un hogar así son un ejemplo patente de la fuerza del amor.

El compromiso de las madres con los hijos llega hasta el sacrificio más absoluto de sus propias metas en favor de las metas de los hijos. La imagen más clara de esa realidad la tenemos en nuestros peloteros profesionales. Al lado de cada prospecto firmado no falta la madre que lo guió.

Así pasa con muchas otras actividades. En nuestro país la pobreza se hace más llevadera por el amor de tantas madres sacrificadas.Ojalá las recordemos todos los días del año,

Focalización

Los programas sociales deberían crear o ampliar el bono de ayuda en los casos de los hogares dirigidos por mujeres sin compañía de un marido. La tarea de cuidar una familia sin ayuda en tiempos de escaso trabajo, salario precario y altos precios es una labor titánica.

El apoyo financiero que pudiera ayudar a estas mujeres a salir adelante sería la mejor inversión que el Estado puede hacer. Ayudando a las madres, ayudamos a los hijos.