Elecciones
La Junta Central Electoral indicó que para finiquitar el proceso comicial solo quedan las formalidades de la entrega de certificados y la publicación. Este anuncio se produce después de que el Tribunal Superior Electoral informara que no quedan asuntos contenciosos que resolver.

En la mejor tradición del “borrón y cuenta nueva” pasarán al olvido todas las irregularidades del proceso electoral. El deseo de normalización lo produce la necesidad de regresar a las tareas productivas. En las escala de necesidades del pueblo, sin duda, el primer puesto no pertenece a la imprescindible reforma de las instituciones políticas. El pueblo no sabe con qué se come eso.  Así que la vida sigue su agitado curso.

Imprescindible
Este es el país de los hombres imprescindibles. La baja rotación en los puestos públicos se debe a esa idea de que debe nombrarse una y otra vez al que estuvo en una posición. El rumor en la Cámara de Senadores indica que esta cultura del “imprescindible” se pondrá de manifiesto en la escogencia de la persona que dirigirá el bufete directivo.

La tarea de selección de nuevos componentes para el organismo electoral y las altas cortes es delicada. El conservadurismo del Comité Político indica que recorrerá caminos trillados para no inventar. El problema es que si es Reinaldo será para largo.