Haití

Ahí está de nuevo la prueba. Haití no puede elegir un presidente provisional. No creemos que está en capacidad tampoco de organizar un proceso electoral. La comunidad internacional está llevando un juego irresponsable con ese país empobrecido.

Le exige mucho y no está ayudando en nada. El fraccionamiento de la política haitiana no permite el más mínimo acuerdo.

La desconfianza es la norma. Los fracasos acumulados han sido tantos que ya nadie cree en la posibilidad de éxito. La única salida para el pueblo haitiano es que la comunidad internacional trabaje en establecer un sistema electoral moderno.

El primer paso es brindar el apoyo técnico y financiero para dotar a los ciudadanos con un documento de identidad y electoral. Sin eso, ¿qué elecciones se pueden hacer?

Regocijo

La comunidad dominicana se establece como una población a tomar en cuenta. El proceso de asimilación en la vida institucional de los Estados Unidos se completó. La muestra es la segura elección de Adriano Espaillat como legislador.

La posibilidad de que un inmigrante pueda hacer leyes es el último peldaño de una larga escalera de esfuerzos por la integración. Los que estamos todavía en el país también disfrutaremos del beneficio de contar con unrepresentante que verdaderamente entienda nuestra realidad.

El momento es de regocijo para todos.