Papa caliente

Las aspiraciones a presidir la Cámara de Diputados crecen como la verdolaga. Los aspiraciones abiertas sumadas las secretas forman legión. El caso más sobresaliente es el de la diputada Lucía Medina, por ser hermana del presidente Danilo Medina. Contrario a lo que se pueda pensar, esta realidad juega más en su contra que en su favor.

La experiencia acumulada como segunda al mando detrás de Abel hace entendible su aspiración. Ella pide que no se le castigue por sus lazos de familiaridad.

Tiene toda la razón en pedirlo, pero será inevitable que se piense en nepotismo si el método de elección no es democrático. Lo mejor para el PLD y el propio presidente Medina es dejar que los diputados decidan a quién prefieren en la conducción de la Cámara. No hay duda que es una papa caliente.

Admiten

Lo malo de un gobierno que repite es que no goza de los cien días de tregua. Los gobiernos viejos, como los matrimonios viejos, no tienen luna de miel. El camino de esta administración parece empedrado por las inconformidades acumuladas.

La inseguridad es la dificultad mayor. Medina y sus funcionarios no han podido ejecutar ningún plan efectivo para devolver la calma a la ciudadanía. En los últimos cuatro años vamos de operativo en operativo y la delincuencia no disminuye. Por lo menos, ya admiten que no es una percepción.