Sin límites

La delincuencia no respeta el tiempo ni el espacio.En cualquier lugar y hora puede  convertirse un ciudadano en víctima de la delincuencia. La audacia de la delincuencia no conoce de límites.

El asalto a plena luz del día y en las imediaciones de la residencia presidencial es la confirmación  de la anterior afirmación. La zona residencial de los Cacicazgos se supone bien custodiada por la seguridad del Jefe de Estado. Las informaciones brindadas por los vecinos de la familia asaltada confirman la normalidad de los hechos delictivos.

La Policía Nacional luce impotente. Las calles pertenecen a los rateros. Los ciudadanos andan con cuatro ojos esperando el momento fatal de ser parte de las estadísticas. Así no se puede vivir.

Nombramiento

Las bolas de supuestos nombramientos se ponen a correr. Los que quieren ser tomados en cuenta procuran ser parte de las listas apócrifas que sirven para condimentar las tertulias televisivas o radiofónicas.

La experiencia indica que ninguna presión mediática asegura un nombramiento. En la política dominicana los cargos dependen de los compromisos con la autoridad máxima de decisión. El presidente Danilo Medina tiene entre manos una difícil tarea.

La capacidad de movimiento es límitada y los compromisos políticos grandes. Por ejemplo, el PRD es pequeño, pero pide como grande.