El fallo falló

Los derechos que se establecen en la Constitución, pero que no son garantizados en la realidad son pura poesía.

El recurso de amparo elevado por los padres de de tres niños que fueron rechazados por la escuela Inicial y Básica Urania Montás, de San Juan de la Maguana, por falta de cupo son una muestra evidente de los muchos versos en nuestra Constitución.

En buen criollo se dice que a lo imposible nadie está obligado, así que el fallo del recurso favoreciendo la posición de la escuela parece justo. Bien leído no lo parece tanto. El Tribunal Constitucional está para defender los derechos consagrados en favor de los ciudadanos en nuestro texto fundamental.

La sentencia TC/221/16 no lo hace. La propia sentencia cita el artículo que dice no debe haber más limitaciones en el derecho a la educación que las derivadas de aptitudes y aspiraciones. El TC debió fallar en favor de los ninños. Correspondía al Ministerio de Educación resolver el tema del cupo. El fallo le falló a esos niños.

 

Parte

Leonel regresó de su periplo concertador que lo llevó hasta Colombia. A su llegada hizo saber a través de Twitter que de inmediato asumiría su responsabilidad partidaria.

El horno no está para galletitas en el PLD. Así que tendrá un reto concertador tan complicado como el internacional.

No será sencillo, porque aquí él es parte del problema.