Dinero malo

Los políticos dicen que el sistema electoral y de partidos no está colapsado, pero las reiteradas denuncias sobre la participación del dinero del tráfico de drogas en la financiación de algunos candidatos demuestran el gran derrumbe. Los partidos políticos, no cabe duda, son empresas muy costosas.

El sentido de urgencia con la que se manejan en los tiempos de campaña provocan que las exigencias de idoneidad bajen. La necesidad tiene la cara de hereje.

El reclamo financiero para mantener la maquinaria funcionando es diario.

Así que la mayoría de organizaciones se tapan los ojos y abren las manos. Esa realidad hace impostergable la tarea de rediseñar el sistema político. No se puede permitir que siga la infiltración de dinero malo y malas personas.

Dejen eso

La investigación de posibles casos de corrupción de poderosos es algo muy serio. Resulta de mal gusto que el anuncio de una posible investigación a Miguel Pimentel Kareh desate una polémica en las redes sociales entre la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, y la procuradora anticorrupción, Laura Guerrero Pelletier.

La gente espera una actuación unitaria del Ministerio Público. La reacción de Laura ante el anuncio de Yeni no parece apropiada. La acusación de “busca cámara” puede ser desproporcionada. Ese pleito es una distracción que convienen a los corruptos.